ASMA
UNA ENFERMEDAD CONTROLABLE

Para evitar los riesgos de esta patología, es clave saber que se trata de una enfermedad que requiere tratamiento prolongado para evitar las crisis y no sólo hay que preocuparse al momento de las descompensaciones y las urgencias.

El asma es una patología inflamatoria crónica de la vía aérea que se caracteriza por cuadros de obstrucción bronquial ante diversos estímulos. Algunos de éstos son alergias, ejercicio físico, reacción ante ciertos medicamentos y alimentos, y también el reflujo gastroesofágico.

La alergia es la causa más frecuente en niños y adultos jóvenes, y se relaciona con sustancias estacionales inhaladas, como pólenes de árboles, malezas y pastos, o perennes, como polvo de habitación y hongos. “Estos ingresan a la vía respiratoria, producen respuesta inflamatoria y posteriormente se desarrolla una respuesta alérgica, la que se manifiesta clínicamente por obstrucción de la vía respiratoria”, explica la médico broncopulmonar de Clínica Las Condes, doctora María Teresa Parada.

Existe también un grupo pequeño de pacientes jóvenes, quienes durante la actividad física liberan sustancias que facilitan la obstrucción bronquial y no presentan un mecanismo alérgico. Asimismo, hay personas que reaccionan con una gran respuesta inflamatoria de vía aérea con el uso de algunos medicamentos. “Este tipo de asma es de mayor severidad”, hace notar la facultativa, que también destaca que el asma no es contraindicación para el ejercicio.

Algunos preservantes de alimentos enlatados y congelados, denominados sulfitos, y colorantes de color anaranjado también pueden desencadenar cuadros de obstrucción bronquial, por lo que la historia del paciente asmático debe considerarlos, destaca la doctora Parada.

En las últimas décadas se ha asociado la presencia de asma con crisis nocturnas en los pacientes portadores de reflujo gastroesofágico (RGE), “lo que no se ha confirmado en forma absoluta, pero el tratamiento del RGE disminuye los síntomas del asma”. La especialista hace notar además que existen personas asmáticas de causa indeterminada, como es el caso de la que se inicia en adultos sobre 40 años: “En general no es alérgica, pero se presenta con mayor severidad y puede asociarse a obesidad, perimenopausia, poliposis nasal, etc.”.

El tratamiento del asma requiere del uso de medicamentos controladores de la inflamación a largo plazo, y bien tratada puede lograrse remisión de los síntomas por años. Para un manejo adecuado, “se debe reconocer que se trata de una enfermedad que requiere tratamiento para evitar las crisis y no sólo manejo de las descompensaciones. Para ello es necesario:

• Educar en la técnica de inhaladores de tratamiento y de rescate.

• Enseñar síntomas de descompensación.

• Buscar factores desencadenantes de las crisis.

• Usar medicamentos controladores a largo plazo.

PARA EVITAR PROBLEMAS INVERNALES

• Evitar cambios bruscos de temperatura y proteger la vía aérea alta, como nariz y boca.
• Cuidarse de la contaminación intradomiciliaria.
• No hacer ejercicio al aire libre en días de alta polución y bajas temperaturas.
• Evitar el hacinamiento en etapas de incremento de infecciones virales.
• Protegerse con la vacuna antiinfluenza.
• Buen lavado de manos y protección de la tos en etapas de infecciones virales.
• Ventilación de la casa durante el día.
• Reducir la humedad dentro de la residencia.
• Disminuir o evitar el uso de desinfectantes y desodorantes ambientales en spray.
• No dormir con mascotas si es alérgico. • No fumar.