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Pediatría
Cirugía pediátrica
Cirugía pediátrica
 

Más del 20% de los niños, serán sometidos a una cirugía. Muchas de las enfermedades que motivan dichas intervenciones se presentan casi exclusivamente en la edad pediátrica.

Algunas de estas cirugías se realizan a las pocas horas o días de haber nacido, otras en adolescentes muchas constituyen un motivo de consulta al servicio de urgencia y otras en cambio pueden ser solucionadas en forma electiva o programada.

Los especialistas formados para la resolución de estas patologías son los Cirujanos Infantiles y existen sub-especialistas en distintas áreas.

 

Patologías más frecuentes

 

Heridas, quemaduras y traumas toráxicos o abdominales

 

Heridas frontales, de mentón filiares, de cuero cabelludo y de extremidades, son las más frecuentes. En su mayoría pueden ser resueltas en el servicio de Urgencia, con adecuada anestesia local. En otras circunstancias puede ser necesario una anestesia general.

Las quemaduras, dependiendo de su extensión, localización o profundidad serán tratadas en forma ambulatoria u hospitalizada.

Los traumas y contusiones son evaluados caso a caso, generalmente realizan estudios de imágenes y si se trata de un trauma mayor, aún cuando no aparezcan lesiones en primera instancia es prudente observar al paciente hospitalizado.

 

Lesiones de piel como: quistes, hemorragias, cuerpos extraños

 

Como norma general, los quistes tienden a crecer o a infectarse, por lo que suele recomendarse su extracción. Un cuerpo extraño debe ser extraído en la medida de lo posible y los Hemangiomas deben ser evaluados, pues dependerá de sus características y de la edad del paciente de la conducta recomendada.

 

Dolor Abdominal (apéndices aguda, peritonitis, obstrucción Intestinal)

 

El dolor abdominal es un motivo frecuente de consulta, por la posibilidad de que se trate de una apendicitis aguda. Ésta es la principal causa de operaciones de urgencia de nuestros niños. Hoy, es posible intervenir las apendicitis por vía laparoscópica: a través de un pequeño orificio en el ombligo y utilizando fibra óptica conectada a una cámara de televisión, se extrae el apéndice sin dificultad; los pacientes se recuperan muy rápido y con el mínimo dolor.

Otras causas de dolor abdominal que requieren cirugía son: Invaginación Intestinal, Divertículo de Meckel, Patología ovárica en niñitas.

 

Patología inguinal y genital (hernia inguinal, fimosis, criptorquidea, hidrocele)

 

La hernia inguinal consiste en la salida de vísceras por el orificio inguinal y debe ser operada, pues éstas se podrían estrangular. La hernia inguinal puede aparecer a cualquier edad y debe ser resuelta una vez hecho el diagnóstico. Los principales síntomas son una aumento de volumen en la zona inguinal, a veces doloroso, y si está estrangulada, pueden aparecer vómitos. En los lactantes, el llanto persistente debe hacer pensar en este diagnóstico.

Muchos niños tienen estrechez en la piel del prepucio al nacer, pero si pasados los tres años esta estrechez se mantiene, dificultará el adecuado aseo y determinará infecciones y dolor. Esta situación es la que llamamos fimosis. La cirugía que la corrige es la circuncisión y consiste en retirar la piel enferma. Por otra parte, independiente de la edad, la repetidas infecciones locales en el pene deben ser motivo de consulta al pediatra o al cirujano infantil.

Cuando un testículo no desciende a la bolsa escrotal se produce la criptorquidea: el testículo queda en la zona inguinal o el abdomen, expuesto a temperaturas altas y se dañará, por lo que debe ser operado. Esta cirugía consiste en una incisión inguinal para liberar el testículo y llevarlo al escroto, donde se fija. La edad ideal para operar a un niño con criptorquidea es alrededor del año.

El hidrocele corresponde a la presencia de líquido alrededor del testículo, muchos recién nacidos presentan este cuadro. Las características, el tamaño y la edad del paciente definen la indicación quirúrgica.

 

Niños vomitadores (reflujo gastroesofágico, estenosis pilórica, obstrucción intestinal)

 

Un niño vomitador que no responde a tratamiento debe ser estudiado, se deben estudiar y descartar diversos cuadros médicos y quirúrgicos. El reflujo gastrosofágico y la estenosis hipertrófica del píloro son operados en Clínica Las Condes por vía laparoscópica, con excelentes resultados y recuperación.

 

Niños estíticos o constipados (enfermedad de Hirschsprung, otras)

 

Los cirujanos participamos frecuentemente en el estudio y tratamiento de niños con trastornos en la defecación:

Estitiquez o Constipación, incontinencia fecal, escurrimiento o ensuciamiento. Destacan las causas más frecuentes, la Constipación Funcional (miedo y malos hábitos) y la Enfermedad de Hirschsprung que es una enfermedad caracterizada por falta de células nerviosas en la última parte del intestino grueso, lo que determina un espasmo solónico y retención fecal. Esta enfermedad es de resolución quirúgica. Disponemos de un examen que con facilidad descarta la Enfermedad de Hirschsprung que se llama Manometría Anorectal.

 

Enfermedades del pulmón y la tráquea (malformaciones, estenosis de vía aérea)

 

Son frecuentes las malformaciones pulmonares, éstas pueden presentarse en etapa de Recién Nacido, pero también en niños mayores. Hoy es posible su tratamiento en forma mínimamente invasiva por vía toracoscópica.

Un estridor persistente al respirar o neumonías a repetición pueden ser la manifestación de una malformación pulmonar o de una alteración congénita o adquirida de la tráquea o los bronquios que pueden requerir resolución quirúrgica.

 

Malformaciones de tórax (pectus excavatum, pectus carinatum)

 

El pecho hundido (pectus excavatum) y pecho en quilla (pectus carinatum) constituyen las malformaciones de la pared toráxica más frecuentes. Hoy disponemos de alternativas quirúrgicas con mínimas incisiones. Utilizando una barra metálica bajo la piel (Técnica de Nuss) es posible realizar correcciones de la deformidad muy satisfactorias.

El pectus excavatum se produce a consecuencia que los cartílagos crecen en una dirección anómala y hacen que el esternón se hunda. Se presenta 1 de cada 700 niños que nacen. Generalmente es tenue al nacer y puede acentuarse más cuando el niño está en la preadolescencia.

Habitualmente, no provoca ningún problema fisiológico, por lo que no requiere ningún tratamiento a temprana edad. En algunos pacientes, la deformidad puede aumentar con el tiempo y eventualmente requerir corrección. La corrección se recomienda desde los 8 a los 9 años, dependiendo de la severidad.

Los adultos también pueden optar por una corrección.

 

Malformaciones congénitas (Cráneo-faciales, Toráxicos, Abdominales, Intestinales, otras)

 

En recién nacidos pueden manifestarse:

Asimetrías o alteraciones del desarrollo facial (labio leporino Síndrome de Pierre Robin), malformaciones pulmonares (secuestro pulmonar, malformación adenomatoidea quística, enfisema lobar congénito, quiste broncogénico).

Defectos en la pared abdominal (gastrosquisis, onfalocele).

Malformaciones digestivas (hernias hiatal, atresia de esófago, artesia de vías biliares, quistes de colédoco, malrotación anorectal, ano imperforado, duplicaciones intestinales y otras). Todas estas malformaciones requieren la participación del Cirujano Infantil, en su gran mayoría durante las primeras horas de vida.

 

Cirugía neonatal (cirugía del recién nacido)

 

En recién nacidos se pueden presentar diversas malformaciones cráneo-faciales, pulmonares, de la pared abdominal, intestinales, hepáticas y otras que requieren de resolución quirúrgica.

Además, los recién nacidos prematuros pueden presentar algunos trastornos pulmonares o intestinales, como la Enterocolitis Necrotizante, que requiere de evaluación quirúrgica y, en muchos casos, la cirugía.

 

Patología oncológica o tumoral

 

El cirujano infantil participa activamente en el diagnóstico y tratamiento de la patología oncológica de la población pediátrica, realizando biopsias diagnósticas, resecando lesiones tumorales o instalando catéteres de quimioterapia. Los tumores que con mayor frecuencia nos corresponde enfrentar son: linfomas, tumores pulmonares (metástasis), hepáticas, renales suprarenales, retroperitoneales (Teratoma, Neuroblastoma), ováricos y otros diversos tumores como quistes, lipomas y sarcomas.

 

Patología gastrointestinal

 

Además del Reflujo gastrosofágico y la constipación, el cirujano infantil participa en el diagnóstico y tratamiento del dolor abdominal agudo y crónico, de la patología intestinal, pancreática, hepática y vesicular.

También participan activamente en el manejo de niños con trastornos de la deglución, realizando gastronomías o yeyunostomias de alimentación.

 

Anestesia Infantil

 

En los niños, la gran mayoría de las cirugías deben ser realizadas con anestesia general. Contamos con un entrenado grupo de anestesistas pediátricos especialistas, con todos los elementos y la última tecnología, lo que permite ofrecer a los pacientes el mejor monitoreo perioperatorio, haciendo que el acto anestésico sea muy seguro. En nuestro concepto es de gran beneficio para el niño y la famila, que uno de sus padres lo acompañe en la sala de operaciones, hasta que se quede dormido, lo que es posible en nuestros pabellones.

 

Procedimientos

 

Los Cirujanos y Urólogos Infantiles, realizan procedimientos con fines diagnósticos y terapéuticos, como:

 
  • PH Metría esofágica de 24 horas
  • Manometría Anorectal
  • Endoscopias digestivas (esofágicas y colónicas)
  • Broncoscopías
  • Dilataciones del tubo digestivo y de la vía aérea
  • Instalación de dilatadores y tutores (Stent)
  • Urodinamia y Cistocopias
  • Instalación y cambios de Gastrostomía
 

¿Cuándo consultar?

 

Es muy importante que los padres estén atentos a los controles y al examen general y genital que realiza periódicamente su pediatra. Un dolor intenso o un aumento de volumen, en cualquier parte del cuerpo, deben motivar una consulta con el pediatra o cirujano infantil.

Toda vez que se produzca una herida o quemadura es mejor consultar y no minimizar la lesión.

 

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