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Traumatología y Ortopedia

Fractura de muñeca

Fractura de muñeca
 

La relación es directa. El aumento en la práctica de deportes de alto impacto ha tenido como consecuencia un mayor número de fracturas de muñeca, por lo que los grandes afectados son, en su mayoría, los hombres.

El deporte y la vida al aire libre son grandes aliados de la vida saludable, pero existe un gran problema: las fracturas y, entre ellas, las de muñeca.

La estadística indica que un 20% de las fracturas que se producen en nuestro país, son de muñeca. A ello, el Dr. Daniel Hinzpeter, traumatólogo y especialista en cirugía de mano, indica que durante el último tiempo los hombres han comenzado a hacer deportes más riesgosos y competitivos y, entre ellos, ha habido un aumento importante en la incidencia de fracturas.

Al caer, el “poner las manos” es un instinto natural de defensa para protegernos o afirmarnos. Esto, en algunos casos puede producir fractura, sintiendo un dolor intenso y, de inmediato, se ve una deformidad en el antebrazo que obliga a consultar en un servicio de urgencia.

“Cuando hay una fractura de muñeca, los pacientes, dado el intenso dolor y deformidad, ya saben que están fracturados. Es muy importante no minimizarla por pequeña que sea, ya que un tercio de las personas que la sufren puede llegar a tener alguna complicación como dolor crónico, rigidez articular o desarrollo de artrosis. Estas lesiones, sino son tratadas en forma correcta, en el largo plazo pueden alterar en forma significativa la calidad de vida”, indica el especialista.

 

Diagnóstico y tratamiento

 

Ante una posible fractura de muñeca, lo primero es llevar al afectado a un servicio de urgencia. Ahí el paciente es recibido por un especialista que le realizará una radiografía y, posiblemente, un escáner de muñeca para completar el estudio y por la eventualidad de que exista otro hueso comprometido.

Frente a la confirmación del diagnóstico, hay dos opciones de tratamiento. El primero es el ortopédico, con yeso (plástico, liviano, de colores y cómodo) y el segundo, una cirugía que dura alrededor de una hora y media. Esta última puede ser con la colocación de agujas a través de la piel para estabilizar el hueso o con el implante de una placa y tornillos de acero o titanio.

“Es muy importante destacar que no todas las fracturas de muñeca se deben operar. Erróneamente los pacientes creen que con la cirugía tendrán una recuperación más rápida y que ganarán tiempo. Pero hay que tener claro que las razones para operar sólo se dan cuando la fractura está desplazada o es inestable. Los tratamientos con yeso son muy buenos, están vigentes y evitan todos los riesgos que siempre conlleva una cirugía”, agrega el traumatólogo.

Por otra parte, no hay que olvidar que alrededor del 10 a 15% de las cirugías deben repetirse al año para retirar los tornillos y placas de titanio que fueron colocadas en la intervención inicial (esto sucede en el caso de que irrite los tendones; si no molesta, la placa se puede dejar sin problema).

En el caso de las agujas, éstas se sacan sin pabellón. Además, hay que considerar que tanto en el caso de optar por un yeso o una cirugía, decisión basada exclusivamente en elementos técnicos, ambos tratamientos necesitan rehabilitación. “sólo después de seis semanas la fractura está consolidada. En este momento se hace una radiografía de control y un programa de rehabilitación con el kinesiólogo.

En cuanto a volver a practicar un deporte, esto sólo es posible después de tres meses.