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¿Los ayudamos a gatear?

Sí. Favorecer el gateo puede ser buena ayuda como etapa de transición antes de caminar.


Sí. Favorecer el gateo puede ser buena ayuda como etapa de transición antes de caminar. El gateo es un acto motor que predice la marcha: los niños que gatean van a caminar. Sin embargo, algunos lactantes se saltan esta etapa lo que no significa necesariamente una anormalidad. “Cuando no gatean y el resto de los hitos del desarrollo son normales (ver recuadro), no hay ningún inconveniente. Pero si ha existido retraso o anormalidad en aspectos del desarrollo, se debe estar atento. Lo mismo si fueron prematuros, si tuvieron bajo peso al nacer, si su parto fue difícil o sus primeros días de nacido fueron complicados”, comenta la neuróloga de niños y adolescentes de CLC, Karin Kleinsteuber.

Hay que saber que a los niños nadie les enseña a gatear ni tampoco a caminar, pues estos son hitos biológicamente determinados. Lo que sí se puede hacer y es altamente recomendable, es ayudarlos y darles facilidades para que adquieran estas habilidades. “Es particularmente recomendable promover el gateo cuando se trata de niños que han tenido un desarrollo motor más lento. Es decir, cuando les ha costado más tiempo afirmar la cabeza, girar o sentarse”.

Al gatear el niño fortalece músculos y consolida patrones de movimientos que son necesarios para la marcha, entrena su capacidad de coordinación y equilibrio y le ayuda a la exploración del ambiente.

Para favorecer el gateo es fundamental dejar al niño libre en un ambiente protegido. Esto quiere decir evitar tenerlo en brazos, en un coche o centro de actividades permanentemente. “Especial mención merecen los andadores, que no son recomendables ya que, además de no favorecer las habilidades para la marcha, constituyen un importante factor de riesgo de accidentes en menores de dos años”, advierte la doctora.

Además, es muy importante brindar a los niños un ambiente seguro, como los “corrales” que son una buena opción. “Hoy en día las cunas-corral cumplen este rol de proporcionar al lactante un espacio seguro donde pueden girar, sentarse, ponerse en cuatro puntos (cuatro patas)”, dice la doctora. “Si el niño no se ubica en una buena posición por sí solo, hay que ayudarlo a moverse y a girar como una manera de que vaya adquiriendo los patrones de movimiento”.


Cómo Ayudar


  • Ponerlos en cuatro puntos (cuatro patas) sobre algún cojín tubular.
  • Ayudarlos a balancearse cuando estén en cuatro puntos.
  • Mantenerlos en cuatro puntos mientras se les distrae con otra cosa.
  • Poco a poco, ir empujándolos y ayudándolos a pasar obstáculos. Es bastante efectivo ponerles juguetes a cierta distancia para que traten de alcanzarlos.
  • Tenderlos de guata desde los primeros meses, siempre y cuando el niño esté despierto.
  • Desde los dos meses de vida, ayudarlos y favorecer el giro. Esto se logra “amasándolos” o poniéndolos de medio lado para que logren tener la sensación de giro.

Hitos del desarrollo en los menores de 1 año


  • A las 6 semanas: sonrisa social.
  • A los 5 meses: manipulación, exploración de objetos.
  • A los 10 meses: permanencia; capacidad de tener representación simbólica, de que el niño se dé cuenta que las cosas no desaparecen.
  • A los 12 meses: lenguaje; ser capaces de decir dos palabras independientes de papá y mamá; señalar con el dedo (es un indicador de comunicación) y responder a su nombre.

Con la colaboración de Pediatría de CLC; Unidad de Neurología de Niños y Adolescentes Karin Cecilia Kleinsteuber Saa


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