En el Día Mundial del Cáncer, especialistas de Clínica Las Condes recuerdan que muchos factores de riesgo están presentes en la vida diaria. Conoce qué hábitos evitar y cómo reducir el riesgo.
El cáncer es una de las principales causas de muerte a nivel mundial, pero muchos de sus factores de riesgo están asociados a hábitos que pueden modificarse. Alimentación, actividad física y estilo de vida influyen directamente en la probabilidad de desarrollar esta enfermedad.
En el marco del Día Mundial del Cáncer, los especialistas de Clínica Las Condes enfatizan la importancia de la prevención y de tomar decisiones informadas que protejan la salud a largo plazo.
Carnes y el aumento de riesgo
El doctor Jorge Gallardo, oncólogo de Clínica Las Condes, advierte sobre un riesgo poco conocido presente en muchas parrillas:
residuos carcinogénicos.
“Los residuos que están en la parrilla corresponden a
estructuras que han sido determinadas en laboratorios y a través de experimentos de larga data que son definitivamente carcinogénicos”, señala el doctor.
Al mismo tiempo menciona que “cuando consumimos tabaco, lo que
nos produce el cáncer son estas sustancias de origen orgánico. Estas mismas están presentes en los residuos de las carnes han sido quemadas, el mismo proceso biológico, las mismas sustancias químicas”.
Estas partículas ingresan al organismo y se relacionan con distintos tipos de cáncer.
En tanto al proceso, el oncólogo explica que “estos residuos orgánicos de carnes quemadas en exceso van a pasar por el esófago, luego el estómago y todo el tracto digestivo, el cual se asocia a la
aparición a mayor riesgo de cáncer gástrico y a mayor riesgo de cáncer de colon, recto y posiblemente de páncreas”.
Cómo reducir este riesgo al cocinar
Pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia. Entre ellas se recomienda
mantener siempre limpia la parrilla asegurando que los se hayan sacado todos los residuos orgánicos antes de comenzar a cocinar.
A su vez, es importante
cocinar a fuego lento para evitar el efecto de las llamas directo sobre la carne y/o la grasa. Además, el exceso de sal también debe evitarse:
“Evitar poner mucha sal a la carne, porque la sal es también un elemento que juega un rol en la aparición de cáncer gástrico”, añade el doctor Gallardo.
Consumo de carne y cáncer: lo que dicen los expertos
El doctor Gallardo recuerda que la moderación es clave: “
La Organización Mundial de la Salud recomienda que el consumo de carnes debe ser hasta 80 g al día porque se asocia a obesidad y a diversos tipos de cáncer”. En el caso de las
carnes procesadas y embutidos, el consumo debe ser aún menor. Los preservantes utilizados en estos alimentos también influyen en el riesgo.
Obesidad y sedentarismo: factores que siguen en aumento
El especialista advierte que el incremento de algunos cánceres como el de colón y recto, está relacionado con el estilo de vida actual donde la población joven también se está viendo afectada.
Entre los factores asociados destacan:
- Obesidad
- Sedentarismo
- Dietas altas en grasas
- Bebidas azucaradas
- Alimentos de alta densidad calórica
“La incidencia y el
incremento de las muertes por cáncer en jóvenes se asocia muy claramente a
la obesidad en gente joven, sedentarismo y al consumo de carnes altamente ricas en grasas”, explica el experto.
Cuidado con los alimentos preparados en la calle
El uso de aceites reutilizados y las altas temperaturas también pueden generar sustancias dañinas. Ya que, al sobrepasar los 180 grados de temperatura, “
el aceite se comienza a destruir y aparecen sustancias que están químicamente bien reconocidas y bien establecido como cancerígenos”.
Además, pueden existir riesgos sanitarios adicionales. Frecuentemente estas ensaladas están contaminadas con gérmenes, y uno de los más comunes es el
Helicobacter pylori, bacteria ampliamente presente en la población y asociada a un mayor riesgo de cáncer gástrico.
Prevención: pequeñas decisiones que protegen tu salud
Adoptar hábitos saludables puede disminuir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer.
El doctor Gallardo recomienda evitar el sedentarismo, realizar ejercicio físico idealmente tres o cuatro veces por semana, mantener un peso adecuado, reducir el consumo de carnes rojas y
preferir alimentos de origen vegetal, medidas que contribuyen de manera importante a la prevención de esta enfermedad.
La prevención comienza hoy
El cáncer no siempre se puede evitar, pero muchas decisiones cotidianas ayudan a reducir el riesgo. Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física y evitar factores dañinos son pasos fundamentales para cuidar tu salud.
En Clínica Las Condes contamos con equipos especializados para acompañarte en la prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno.
Consulta con nuestros especialistas y cuida tu salud con información confiable.