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Sangrado de nariz

29 de junio, 2016 Urgencia
La mayoría de las hemorragias nasales son una simple molestia, sin embargo, algunas incluso pueden amenazar la vida. ¿Por qué pasa y qué hacer frente a una?

En la mayor parte de los casos la hemorragia nasal o epistaxis se produce por una deshidratación de la mucosa nasal y el tratamiento depende del grado y recurrencia del sangrado.

Tipos de hemorragia:

Hemorragia nasal anterior.

La mayoría de las hemorragias nasales empiezan en la parte más baja y anterior del tabique, que es la pared semirígida que separa las dos fosas nasales. El tabique contiene vasos sanguíneos que pueden romperse por un golpe en la nariz o por el borde afilado de la uña. Este tipo de hemorragia nasal viene desde la parte anterior de la nariz y se inicia con un flujo de sangre en una fosa nasal, cuando se está sentado o de pie.

Hemorragia nasal posterior

Menos frecuentemente, una hemorragia nasal puede empezar en la parte alta y profunda de la nariz y fluir hacia la región posterior de la boca y la garganta, aún cuando se está sentado o de pie.

¿Cuál tipo de hemorragia nasal tengo yo?

Obviamente, cuando el paciente está acostado, aún las hemorragias nasales anteriores podrían fluir hacia atrás, especialmente si el paciente está tosiendo o sonando su nariz.

Es importante tratar de hacer la distinción, puesto que las hemorragias nasales posteriores (de la parte posterior de la cavidad nasal) a menudo son más severas y casi siempre requieren la atención urgente de un especialista otorrinolaringólogo.

Las hemorragias nasales posteriores ocurren con mayor frecuencia en personas de edad, con presión arterial alta y en casos de traumatismos severos de la nariz o de la cara.

Las hemorragias nasales anteriores son frecuentes en climas secos o durante los meses de invierno, cuando la calefacción deshidrata la mucosa nasal. La sequedad puede producir costras, grietas y hemorragias. Esto se puede prevenir colocando un poco de crema o ungüento lubricante en la punta del dedo índice y luego lo frota dentro de la nariz, especialmente en su porción medial (tabique).

¿Cómo detener una hemorragia nasal anterior?

Primero ayuda a que el paciente mantenga la calma, especialmente si es un niño pequeño. Además, una persona que está agitada podría sangrar en forma más abundante que alguien que ha sido tranquilizado. Luego puedes proceder de dos maneras:

1. Aprieta todas las partes blandas de la nariz juntas, entre su pulgar y el pulpejo de su dedo índice.
2. O bien, humedece una tórula de algodón con una solución descongestionante vasoconstrictora o con agua oxigenada (10 volúmenes) e introdúcela en la entrada de la fosa nasal. Presiona suavemente las alas de la nariz sobre el algodón, manteniéndolo en estrecho contacto con la zona sangrante.

Mantén esta posición durante cinco minutos (contados por reloj). Recuerda mantener la cabeza del paciente por arriba del nivel del corazón: siéntalo o acuéstalo con la cabeza un poco elevada.

La aplicación de frío (hielo molido en una bolsa plástica o toalla) a la nariz y mejillas puede ayudar a cohibir la hemorragia.

Una vez controlado el problema, muchos médicos sugieren el uso local de cremas o ungüentos lubricantes hasta tres veces al día, aunque habitualmente con una aplicación al acostarse es suficiente.

Si persiste la hemorragia nasal, debería ver a su médico. Usando un espéculo nasal o un endoscopio, el otorrinolaringólogo examinará el interior de la nariz, buscando el origen de la hemorragia. Podría ser recomendable cauterizar (sellar) el vaso sanguíneo que está causando el problema. En ocasiones puede ser necesario dejar un tapón nasal (de algodón u otro material) durante algunos días.

¿Cuándo consultar?

-Si la hemorragia no puede ser detenida con los medios descritos o si ésta reaparece.
-Si la hemorragia es rápida o la pérdida de sangre excede una taza de café llena.
-Si sientes debilidad o que te desmayas por la pérdida de sangre.
-Si la sangre cae hacia la parte posterior de la garganta, más que hacia la parte anterior de la nariz.

 DATOS: Causas de las hemorragias nasales

Alergias, infecciones o sequedad nasal que provoca picazón, lo que lleva a hurgarse la nariz.
Sonado vigoroso de la nariz que rompe los vasos sanguíneos superficiales en jóvenes y en personas mayores.
Alteraciones de coagulación de tipo familiar (por ejemplo hemofilia, enfermedad de Von Willenbrand) o que son provocadas por medicamentos.
Fracturas de la nariz o de la base del cráneo que causan hemorragias y que deberían ser consideradas cuando la hemorragia se produce en el contexto de un TEC (traumatismo encéfalocraneano). Aunque infrecuentes, deben ser considerados los tumores (malignos y benignos), particularmente en los pacientes de edad y en los fumadores.
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