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¿Por qué no es bueno aguantarse las ganas de ir al baño?

29 de agosto, 2018 Adultos
Mal hábito puede llevarte a la constipación.

Por diferentes razones, las mujeres suelen aguantarse las ganas de ir al baño, pero esta es una costumbre que puede terminar perjudicando su salud.

La kinesióloga del Centro de Especialidades en Piso Pelviano de Clínica Las Condes, Bernardita Fuentes, señala que, en general, a las mujeres les cuesta utilizar cualquier baño porque no les gustan los baños públicos. “Hay niñas, por ejemplo, que no van al baño en sus colegios, o mujeres que se van de viaje a otra casa y no hacen en días porque se les inhibe el deseo defecatorio”, dice.

Es aquí donde surge el problema: la constipación. “Cuando aguantamos, inhibimos la sensación defecatoria, pero la deposición se sigue deshidratando en el colon, se seca, se vuelve más compacta y después cuesta más evacuar. El recto, ayuda a expulsar mediante las contracciones. Con la inhibición la contracción de la musculatura se detiene y pueden pasar horas o días para volver a sentirlas”, dice la kinesióloga.

En casos más graves, cuando “aguantarse” se vuelve un hábito permanente, el recto puede perder sensibilidad y si pasan años en esta situación, se puede perder por completo.

Lo anterior se puede traducir en constipación, una condición que está definida por la evacuación de deposiciones con muy poca frecuencia (menos de 3 veces por semana) o bien, a la dificultad excesiva en cada evacuación (pujo importante o evacuación incompleta).

“Hay mujeres que incluso se definen como estíticas, porque tienen dificultades para ir al baño, como si fuera una condición natural, como ser crespa. Además, dicen que sus hermanas, su mamá también lo son. Si revisas su situación, te dicen que desde los 10 o 12 años que les cuesta ir al baño”, relata Bernardita Fuentes.

Para mejorar la frecuencia y trabajo en cada deposición, la kinesióloga entrega simples recomendaciones que puedes poner en práctica:
 

  • Lo primero es elevar la posición de tus pies, lo ideal es que las rodillas estén más altas que la articulación de la cadera, lo que se puede lograr poniendo un piso pequeño para apoyar tus pies mientras te sientas en el baño. Esta posición es la que generalmente adoptan los niños pequeños cuando defecan (cuclillas).
  • En la reeducación que realizan los kinesiólogos que tratan esta condición, se indican ejercicios de respiración, de pujo que ayudan a ir al baño.
  • También se recomienda evitar pasar mucho tiempo sentado en el baño (leer, ver el celular).
  • En lo posible, intenta tener horarios para ir al baño y hacerlo como rutina para que el sistema digestivo se acostumbre.
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