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Hombre preocupado

Coloproctología: enfermedades molestas y comunes

12 de noviembre, 2020 Tratamiento y Recuperación
La enfermedad hemorroidal es una de las patologías que se ven con frecuencia en la consulta de los coloproctólogos. Estar informado es importante para poner fin a estos problemas que pueden ser muy incómodos y de los que a veces nos cuesta hablar.

La coloproctología es la especialidad que se dedica al diagnóstico, tratamiento y cirugía de las enfermedades del colon, recto y ano. Para muchos puede ser incómodo hablar sobre este tipo de patologías, pero lo cierto es que son mucho más comunes de lo que se piensa y algunas de ellas afectan a un alto porcentaje de la población.
 
Hemorroides, rectorragia, fisura anal y absceso anorrectal son términos que suenan con frecuencia en las consultas de los coloproctólogos y la buena noticia es que, en la gran mayoría de los casos, el tratamiento resulta altamente efectivo.
 

Hemorroides

 
Las hemorroides son formaciones anatómicas normales cuya función es la de actuar como “almohadillas” para asegurar un cierre perfecto del canal anal. “El problema se produce cuando las hemorroides se hacen sintomáticas y causan molestias, lo que se conoce como enfermedad hemorroidal”, explica e el doctor Alejandro Zárate, coloproctólogo de Clínica Las Condes.

Existen dos tipos de hemorroides, dependiendo de su ubicación:
 
  • Externas: cubiertas de piel y que se ven por fuera del canal anal. Generalmente no sangran, aunque pueden formar coágulos dentro de los vasos sanguíneos y causar gran dolor. Son pocos los casos en que se produce una complicación seria y general- mente el problema se resuelve con trata- miento médico.
 
  • Internas: cubiertas con mucosa, están dentro del canal anal. Solo se ven si prolapsan, es decir, salen hacia afuera, lo que puede producir sangrado en distintas cantidades y una sensación de masa, dolor, secreción o sensación de falta de continencia en la zona.
 
El examen proctológico realizado por un especialista es la forma adecuada de hacer un diagnóstico. Sin embargo, aunque se visualicen claramente las masas hemorroidales, es necesario una endoscopía rectal y/o colonoscopia para descartar otras patologías.
 
El tratamiento dependerá del grado de las hemorroides, siendo la cirugía la opción para los casos más severos. “Los síntomas se resuelven en el 70% al 80% de los casos”, comenta el doctor Zárate.
 
Consejos para evitar las hemorroides:
 
  • Mantener una buena higiene anal y evitar rascar o frotar las hemorroides para ayudar a prevenir las infecciones.
  • Corregir el estreñimiento añadiendo fibra a la dieta: frutas, verduras, pan integral, líquidos abundantes.
  • Corregir las diarreas.
  • Evitar comidas muy sazonadas y el consumo de alcohol.
  • Evitar esfuerzos al defecar.
  • Reducir el tiempo de defecación.
  • Utilizar papel higiénico suave o limpieza anal mediante baño con agua tibia.
 
Factores que favorecen la aparición de hemorroides:
   

Rectorragia

 
Se trata de la pérdida de sangre roja por vía anal, generalmente asociado a la defecación, que se puede producir una sola vez o en forma repetitiva.
 
Si bien las causas de este problema pueden ser variadas, y muchas veces puede ser producida por una patología benigna, siempre se debe consultar con un especialista.
 
Entre las causas más frecuentes de su aparición están:
 
  • Hemorroides.
  • Fisura anal.
 
Es importante descarta la presencia de:
   
El diagnóstico de rectorragia se realiza a través de un examen proctológico, el que debe incluir tacto rectal y anoscopía. Además, dependiendo de cada caso en particular, el médico puede solicitar una colonoscopía para revisar el intestino grueso y descartar o diagnosticar alguna complicación mayor.
 

Fisura anal

 
Es una herida en la parte distal del canal anal y se trata de una de las consultas más frecuentes, junto con las hemorroides.
 
“Las fisuras anales pueden ser agudas o crónicas, diferenciación basada tanto en el tiempo de evolución (mayor o menor de 4 a 6 semanas), como en sus características locales, es decir, profundidad, presencia de hemorroide centinela o papila anal hipertrófica”, explica el doctor Zárate.
 
El principal síntoma es el dolor en la zona al momento de defecar, el que puede durar varias horas luego de haber ido al baño. La principal causa se atribuye a deposiciones voluminosas y sólidas.
 
“Si la fisura no se ubica en la línea media y/o es indolora, debe hacer sospechar otro tipo de patologías como la enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, tuberculosis, sífilis, HIV o leucemias, entre otras”, comenta el especialista.
 
El tratamiento consiste en una dieta alta en fibra, aumento en la ingesta de líquido y baños de asiento con agua caliente para disminuir el espasmo muscular, así como la aplicación de cremas o geles específicos o incluso toxina botulínica.
 
Si con estas medidas no se logra la curación o reaparecen los síntomas, se puede evaluar la posibilidad de una cirugía.
 

Absceso anorrectal

 
La acumulación de pus en la las paredes del ano y el recto es lo que se conoce como absceso anorrectal. Su aparición se puede atribuir a distintas causas, siendo las más comunes:
 
  • Infección de una fisura anal.
  • Obstrucción de glándulas anales.
  • Sistema inmune debilitado.
  • Enfermedad intestinal inflamatoria.
 
Se usa medicamentos con corticoides. Dependiendo de su ubicación pueden ser más o menos dolorosos y puede llegar a causar fiebre.
 
El diagnóstico se hace principalmente a través de una evaluación clínica y, en ciertos casos, se puede necesitar algún examen de imágenes.
 
El tratamiento consiste en abrir el absceso y drenarlo, además del uso de antibióticos en algunos pacientes.
 
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