Mi Clínica
 

Si desea crear su cuenta de acceso debe dirigirse a cualquier módulo de informaciones para solicitar su clave.

 
 
  CLC
CLCCLC
CLC

Bienvenida la cuchara

¿ Su guagua se muestra interesada por lo que usted come?

 

¿Abre la boca si le ofrece algo con la cuchara?

 

probablemente ya está en edad de empezar a ingerir comidas sólidas.

 

Más allá de la “chochera” propia de los padres cuando ven que sus hijos comienzan por primera vez a probar alimentos sólidos, el inicio de esta nueva etapa implica una serie de procesos y mecanismos, que muchos probablemente ni siquiera conocemos.

Es que la incorporación progresiva de papillas depende de la maduración de las capacidades de masticación y deglución, además del mayor desarrollo de las funciones enzimáticas de los niños, entre otros aspectos. Pero vamos por partes. En términos de necesidades nutricionales, la leche materna o de fórmula, según sea el caso es capaz de satisfacer prácticamente todos los requerimientos de los lactantes hasta el quinto o sexto mes de vida. De ahí en adelante es necesario complementarla con otro tipo de alimentos, como carne con verduras y frutas.

Cabe destacar que para llegar a esto el niño requiere la habilidad de tragar consistencias más sólidas, la cual comienza a manifestarse precisamente en esta etapa.

De hecho, cuando los niños son más pequeños y uno trata de darles algún tipo de alimento con cuchara, éstos responden expulsándolos hacia fuera con la lengua (reflejo de extrusión). Cerca de los seis meses, en cambio, si se repite la misma acción, el alimento es aceptado y empujado hacia atrás con la lengua, ya que desaparece el reflejo de extrusión y ha madurado totalmente la deglución.

“A partir de los siete a nueve meses va madurando el reflejo de masticación (aún cuando todavía no existan dientes), con movimientos rítmicos de subida y bajada de la mandíbula, que permiten dividir la comida en fragmentos más pequeños. Cerca del año de edad, y probablemente hasta los tres o cuatro, aparecen movimientos masticatorios más complejos (circulares), que permiten moler de mejor forma los alimentos. Además aparecen los primeros molares que le permiten triturar la comida”, sostiene la doctora Ximena Raimann, pediatra de CLC. Respecto a las capacidades digestivas, la especialista destaca que a partir de los tres meses de edad comienza a aumentar la actividad enzimática, hasta que cerca de los seis meses los niños ya pueden digerir una comida molida, habitualmente con papas, zanahoria, zapallo, acelga o espinaca y un trozo de carne.

 

Para tener en cuenta

 
  • Entre los cuatro y los seis meses de edad los niños empiezan a desarrollar la habilidad de mantenerse sentados, con la cabeza erguida, aspecto que es esencial para poder iniciar la alimentación sólida.
 

Con la colaboración de la doctora Ximena Raimann Pediatra de CLC.

Ubicación y videos


 

Visítanos 

Ubicación


Pediatría
Edificio 4 Rojo,
Piso 3

 

Horario de Atención


Lunes a viernes
de 8:30 a 20:00 hrs.